miércoles, 3 de febrero de 2010

Debo confesar que nunca me he levantado una mujer

No quisiera con este comentario pecar de falsa humildad ni jugar a la víctima, de ninguna manera, solo quiero desarrollar un punto de vista sobre una de las cosas que más claras creo tener sobre mi relación con las mujeres.

He compartido mi vida entera con mujeres, y admito que no logro comprender en ningún aspecto como son ni que hacen.

Para mi, todo lo relacionado con ellas, sigue siendo un gran misterio.Y en definitiva, quizás sea por este motivo que me siento tan atraído. Todos sabemos que las relaciones son hijas del misterio, y cuando la imagen, la idea que había proyectado de alguien, choca con la realidad, nos cuesta mantener el interés, para no decir que lo perdemos de modo casi inmediato. Es algo así como estar borracho por un rato y de repente despertar al lado del león del Mago de Oz.

Volviendo a mi postulado inicial, nunca me levanté una mujer. En todo caso, y con bastante suerte, las veces que exitosamente he logrado “ligar”, se deben exclusivamente a obra y gracia de ellas.

Ellas tienen muy claro desde antes de siquiera conocerte, si van a estar con vos o no.

Pongamos un ejemplo para ilustar:

Entrás a un bar y desde el otro lado divisas una hermosa mujer con cuya mirada se cruza la tuya. EN ESE MOMENTO, SI SI, EN ESE SOLO INSTANTE, VOS YA TENES EL SI O EL NO.

Desde ahí, hay dos caminos posibles, el del SI, en el cual te acercás y con un mediano protocolo social ella “te deja” pasar la noche a su lado. O el del NO, donde podés ser el chamullero más audaz, con los mejores chistes y anécdotas, que ella no va a dejar siquiera que le toques la mano aunque sea para sacerle una araña.

Y esto, lejos de ser una neurosis particular por parte de ellas (como si lo es el "protocolo") es exclusivamente genético... quiero decir, si por los hombres fuera, la población del planeta se duplicaría en 24hs, menos mal que hay alguien que por lo menos pone un poco de freno y dice NO.

Gracias chicas!


1 comentario: