viernes, 30 de septiembre de 2011
de los cumpleaños
Pero claro, nuevamente aquí, para bien o para mal, interviene el maniático ego individual sumido en la más grande orgía de convencionalismos y estructuras sociales que, lejos de hacer el momento lo más agradable posible, se encargan despiadadamente de destrozarlo.
El ejemplo claro es el saludo de cumpleaños.
Aceptémoslo, el día de tu aniversario te la pasás contestando mensajes y llamados con buenos augurios, de aquellos que cotidianamente te frecuentan y aquellos que por las maravillas tecnológicas de estos días son oportunamente avisados por las redes sociales y sin haberte visto en años, ni saber exactamente si estas vivo, dejan su saludo en tu muro o por mensaje de texto.
El punto es que entre los distintos medios diseñados para este fin, existe una jerarquía de valor clara y preestablecida. A saber, el que te llama por teléfono es “más amigo” que aquel que te escribe un mensaje de texto, quien a su vez se valora más que aquel que solo escribe en el muro de facebook o te menciona en twitter y finalmente de el último, ese vil sujeto que solo se digna a un miserable “me gusta” en un comentario ajeno.
Es increíble, pero nos las arreglamos para quitarle valor a un saludo de cumpleaños en función del medio que se elije!! No nos alcanza con que el fulano se haya bajado del tren de su agenda para acordarse de tu día, DEMANDAMOS que, si dice valorarte y quererte tanto, y si sus deseos son tan sinceros, te los haga llegar a viva voz vía llamada telefónica.
En una segunda y más profunda inspección quizás podamos detectar una mayor valorización del homenajeado en función del costo del medio, quiero decir, si gastás 50cvs en una llamada sos más jugado que si usás Internet gratis. Creo que este pensamiento pone al receptor en una escala bastante miserable, donde su mejor expectativa es valer 50 cvs!
Es muy similar a la primer cita con una chica, ella debería estar en condiciones de darse cuenta que, si la llevas a comer langosta estas dispuesto a invertir mucho más que si terminás en un parripollo, pero la diferencia aquí es que la chica al menos aspira en algún punto a comer langosta en un restauran caro, claramente esto es mucho más que reclamar un gasto de 50cvs el mismo día de tu cumpleaños!
Pero aquí no termina este derrotero de estupidez humana, ya que no se piensa claramente en las consecuencias de aquello que se desea.
Digamos por un momento que TODOS quienes se acuerdan de tu cumpleaños deciden saludarte por teléfono, Dios! No me cabe la menor duda que con la mitad de ellos, una vez pasados los 5 segundos de conversación preliminar, reinaría un silencio sepulcral que literalmente acabaría con el ambiente festivo de la tan esperada llamada. Y obviamente, después del décimo llamado, apagarías el teléfono odiando literalmente el momento en que todos estos insoportables dejaron de mandarte simpáticos mensajes decorando la entrada de tu red social de preferencia.
miércoles, 7 de julio de 2010
La comunicación
Alguien entendió como funcionan las llamadas a celulares? Quiero decir, porqué la gente se enoja si no atendés el celular?? Antes no se enojaban si no atendías el teléfono de tu casa!
El 90% de las veces, uno no atiende porque simplemente no tiene ganas de hablar por teléfono. El restante 5% estaba en el baño, durmiendo, con una chica o chico o solamente cocinando. Pero de todos modos la gente piensa inmediatamente “no ME atiende!!, a MI no ME atiende” disparándose todas las teorías conspirativas posibles. Es increíble!! La comunicación no nos iba a unir más???
El justificativo está en que a veces uno no atiende a personas en particular, de modo frecuente, casi cada vez que llama, y además escriben mails que uno nunca contesta, y para peor, uno se ve envuelto en la farsa más falaz del mundo:
- “Te escribí un mail”
- “En serio? Cuándo? Nunca me llegó!”
Esta es la mentira más atroz de todas. Si algo llega en este mundo, son los mails.
Si alguna vez usted escucha esta frase, querido amigo, usted es una persona no grata. No insista, nunca le atenderán el teléfono, nunca le responderán un mensaje… jamás.
jueves, 25 de marzo de 2010
Los Límites
Siempre escuche decir que son necesarios, indispensables, que no llegaría nunca a ser feliz sin ellos, y en muchos casos, me han mirado con cara de león a la gacela y me han dicho: “si seguís, vas a conocer los de mi paciencia”… Señores, llegó el turno de "los límites".
¿Cómo hacen las personas para establecer estas delimitaciones de la conducta? Quiero decir, ¿porqué hasta acá puedo llegar, pero hasta allá no?
Mientras tanto, en el mismo libro donde dice que no es bueno tentar los límites, se habla muy bien de aquellos que pudieron “vencer todos sus límites a pesar de las situaciones”. Y es este en el momento en el que me perdí completamente…
Los límites son relativos, cada cual parece contar con su propio kit de límites, rasgándose las vestiduras si otro no los considera; pero en el fondo, no son más que un desafío, una propuesta de marketing. Nada más seductor, atractivo y excitante que el momento justo donde te dijeron por primera vez “¡ESTO NO!”. Ay Dios… ¡es como si le piden a uno que no piense en el color azul! (¿En que color estará pensando en este momento usted, querido lector?). Nadie puede acatar un límite sin experimentar el exceso, sin desobedecerlo, aunque sea una vez!! claro que hay algunos límites que solo se desobedecen una vez, "no toques el enchufe", "no saltes al barranco", "no cruces que viene el tren" en fin, hay un destino que hace aquí su propio juego, pero eso no nos libra de la desesperación congénita por pasarnos de la raya!
Es que en definitiva, algo de razón siempre hubo en la necesidad de establecer límites, aunque solo no sea porque no hay cosa más divertida que sobrepasarlos.
miércoles, 17 de febrero de 2010
La Espera
El hombre ha perpetrado casi sin descanso y a lo largo de toda la historia, métodos para generar sufrimiento, torturas de todo tipo, físicas, psíquicas y hasta metafísicas; muchas de ellas muy intensas y otras directamente fatales. Aunque al día de hoy la mayoría están en desuso, existe una que no respeta géneros, razas ni religiones: La Espera.
Admitámoslo, la espera es la tortura más atroz desde que el primer hombre hizo esperar a su prójimo. No hay nada más desesperante, más inhumano, más descarnado que esperar algo o a alguien.
Quién no se ha visto envuelto en una espera alguna vez, y quién no ha dicho o ha pensado, siempre dependiendo de la importancia de lo esperado, “¿Falta mucho? ¿PERO CUANTO FALTA?”
Aunque se aplica a todos por igual, claramente existen distintos tipos de espera. En un rápido pantallazo mental encontraremos aquel que espera por 2 horas a que la novia se vista, maquille y arregle; para este caso, lo realmente desesperante es la falta de aviso, ya que ninguna novia que se conozca ha dicho jamás “Te soy sincera, voy a tardar 2 horas”, más bien todas han usado su antítesis “En 5 estoy”, en una clara puesta a prueba de los límites del amor y la paciencia.
La espera del médico con las revistas amarillas, la del dentista con el agravante del torno, la sala de partos, el tren, el colectivo, la lluvia, los 5 minutos antes del recreo, el mozo del restorán, el delivery que “ya salió”, la cola del baño de mujeres, la del cine, la música en espera de los teléfonos, el ascensor, la barrera del tren, el rato antes de darte cuenta que el semáforo no funciona, los piquetes, los embotellamientos de tránsito, todo parece estar confabulado para someternos a una nunca “dulce espera”.
Hasta fíjense lo cruel de nuestra sociedad, que para hacer justicia y penalizar al criminal, primero lo hace esperar sin juicio el “tiempo que sea necesario”, para este caso estoy seguro que el preso aceptaría la golpiza del guardia con una sonrisa si le dijeran solamente “cuanto le falta”, y luego lo encierra definitivamente “a esperar”, ya que queda claro queridos amigos, que las cárceles no son otra cosa que eso, grandes y forzadas SALAS DE ESPERA.
viernes, 12 de febrero de 2010
Pequeñas impunidades de la vida urbana
Vivir en una gran metrópoli es, a veces, condenarse al anonimato. Esto puede parecer existencialismo del barato, pero la verdad del anonimato está en las pequeñas impunidades, esos vicios morales que todos tenemos, sabiendo que por insignificantes no ameritarán reprimenda y cuya víctima, la mayoría de las veces, nunca volveremos a ver.
Para muestra sobra un botón, pero aquí algunas que pude recopilar en los últimos días:
ü El que se cola y no te mira. No entiendo bien, ¿si no me mira se supone que no me doy cuenta? ¡Mi perro hace eso cuando roba comida de la mesa! y les garantizo que él sí cree que si no hay contacto visual no hay crimen!
ü Cuando estornudas y nadie dice salud nunca. ¿Qué pasa con esto? Es solo un deseo de buena salud nada más, ¡No significa que te voy a pedir un riñón!
ü Te chocan en la calle, con el clásico hombrazo, y ponen cara de no pasa nada. Para ilustrar aquí, es la misma cara que ponen los jugadores de fútbol después de un faul, mirando al referí, con las manos en alto, diciendo “ni lo toqué”, mientras las cámara muestran la tibia del contrincante saliéndole de la pierna y atravesando la media.
ü El que te descalza el zapato desde atrás mientras caminás. Esta es inevitable, el mensaje es claro, “correte o te paso por arriba”, es lo que denominaríamos un “atropello peatonal”.
De todos modos el justiciero, al final de su ejecución, es inevitablemente calificado de desequilibrado, plasmado en la voz de quizás el único ser humano sensato del lugar, a quien oímos decir “¡Pero che! ¡No es para tanto! Ni que te hubiese pegado un tiro…”
martes, 9 de febrero de 2010
Despedida de soltero/a
Pocas situaciones permiten al imaginario colectivo volar más alto que las despedidas de soltero/a. Todos especulan con qué sucede allí dentro, pero solamente los/as protagonistas conocen qué realmente sucede puertas adentro, creando un pacto tácito de silencio, llevándose ello/as solo/as, como cómplices, los acontecimientos de esa noche a la tumba.
Pero a pesar de todo esto existe “la versión oficial”. Aquello que se cuenta, el ATP (Apto para Todo Público), y es aquí donde me gustaría detenerme, porque tanto para las mujeres como para los hombres, esta versión grafique quizás la verdadera voluntad detrás del Sí que darán pocos días después.
La declaración más oída del género femenino es “las despedidas de mujeres son un embole”. Lo cual no explica el porqué del la prosperidad actual de los nobles strippers, el Tupper sex y el pool dancing, que todos sabemos viven casi exclusivamente de estos eventos.
Es más! En la clásica charla “fuiste al Golden”, todas las chicas a quien alguna vez he preguntado, niegan ser las autoras de los gritos, las obscenidades y los abusos, acusando siempre a algunas “locas”, a quienes dicho sea de paso, nunca tuve la suerte de conocer.
La causa de todo este maquillaje, de esta fachada, de estos rumores, se decanta sola: ellas temen que su “despedida de soltera” eche por tierra tantos años de manipulación, de convencimiento y erosión de la mente del novio para llevarlo al altar!!!
Pero a su vez, de ningún modo se quieren perder su despedida de soltera…en definitiva, para ellas también es “La última noche de solteras”….
miércoles, 3 de febrero de 2010
Debo confesar que nunca me he levantado una mujer
No quisiera con este comentario pecar de falsa humildad ni jugar a la víctima, de ninguna manera, solo quiero desarrollar un punto de vista sobre una de las cosas que más claras creo tener sobre mi relación con las mujeres.
He compartido mi vida entera con mujeres, y admito que no logro comprender en ningún aspecto como son ni que hacen.
Para mi, todo lo relacionado con ellas, sigue siendo un gran misterio.Y en definitiva, quizás sea por este motivo que me siento tan atraído. Todos sabemos que las relaciones son hijas del misterio, y cuando la imagen, la idea que había proyectado de alguien, choca con la realidad, nos cuesta mantener el interés, para no decir
Ellas tienen muy claro desde antes de siquiera conocerte, si van a estar con vos o no.
Pongamos un ejemplo para ilustar:
Entrás a un bar y desde el otro lado divisas una hermosa mujer con cuya mirada se cruza
Desde ahí, hay dos caminos posibles, el del SI, en el cual te acercás y con un mediano protocolo social ella “te deja” pasar la noche a su lado. O el del NO, donde podés ser el chamullero más audaz, con los mejores chistes y anécdotas, que ella no va a dejar siquiera que le toques la mano aunque sea para sacerle una araña.
Y esto, lejos de ser una neurosis particular por parte de ellas (como si lo es el "protocolo") es exclusivamente genético... quiero decir, si por los hombres fuera, la población del planeta se duplicaría en 24hs, menos mal que hay alguien que por lo menos pone un poco de freno y dice NO.
Gracias chicas!